Ruta 2015 I: Zizur – Cuenca

Moteros de Zizur

Ruta 2015 I: Zizur – Cuenca

10 mayo, 2015 Sin categoría 0

La salida del día 30 a las 9:00h en el Poukhas y claro, entre la ilusión de estar ya preparados, los saludos y la decisión de si rodar los primeros km por la autopista para acercarnos rápidamente a los mejores destinos o Todo a punto para la primera jornadaser puristas y rodar por la nacional, opción que consiguió más fórum, se retrasó 20 minutos.
Sin problemas rodamos desde Zizur, Tudela y hasta Ricla, 170 Km, donde paramos para repostaje y pincho pote. Habían caído casi las dos horitas de viaje.
El repostaje a la entrada de Ricla y el tentempié a la salida, en la Gallega. Preparando el viaje, sobre el mapa, no acabé encontrando gasolinera y un buen bar todo junto, no digo que no los haya.
Santi A. fue quien abrió la marcha, saliendo en la nacional desde Mallén por Fréscano (la carretera pasa por debajo de una casa) a Magallón y Fuendejalón, que se ahorran unos kilometrillos.
Despues de reponer, desde Ricla derechos al siguiente destino, Molina de Aragón. Cogimos la A2 un tramo hasta la salida, pasado Calatayud, salida 232 creo, marca muy grande Munébrega y Nuévalos.
Ojo porque diseñando la ruta los simuladores de Michelin y Google Maps te meten en Calatayud por la nacional y hay una salida perfecta en la A2 que te deja directamente en la A-202 que se convierte en la CM 210 al entrar en Castilla la Mancha que va derechita a Molina, pasando por loEn Molina de Aragóns citados pueblo y por el monasterio de Piedra, al que no entramos por no disponer del suficiente tiempo en la jornada.
La carretera es regulin de anchura pero tiene unas bonitas curvas, se va subiendo a la meseta y se nota la altitud en el cambio de suelos etc., entre paisajes abiertos, carrascales etc. dejas la CA de Aragón y entras en CA de Castilla la Mancha, en concreto en Guadalajara, aunque Molina sigue llamándose de Aragón, y no de los caballeros que quisieron los castellanos.
Lo que va a ser una constante en nuestro viaje, las carreteras mejoran o empeoran notablemente al cambiar de comunidad, en éste caso el cambio a mejor, buena anchura, buen asfalto, rectas y curvas bien trazadas y además, decir poca circulación es excesivo, todo para nosotros, ancha es Castilla.
Ya estamos a 1000 metros de altitud, paisaje de poca industria, cultivos de secano, ganadería extensiva, tierras de arcillas versicolores, de calizas dolomíticas. Ruteamos a modo, por Milmarcos, por Cillas, dando gas en las rectas, nos metemos otros 150 km.
Apareces en lo alto de un collado en donde el castillo de Molina de Aragón, o también llamado, la fortaleza de Molina de los Caballeros, queda a mano derecha, situada en una ladera que domina el valle, el río gallo y la urbe abajo. Castillo y muralla con torres de defensa, ahora majestuosa ruina consolidada declarada monumento nacional, construida sobre un Alcázar andalusí a su vez construido sobre un castro celtibérico, arrebatada a la taifa de Caíd Ibn Gelbún por Alfonso I de Aragón, el batallador. Cedida a Castilla y vuelta a arrebatar por los Almorávides, incendiada por las tropas napoleónicas en 1808…
Las piedras, sin hablar, te cuentan que antes que nosotros hubo muchos otros, más de mil años de generaciones, nosotros imaginamos a quienes nos precedieron, cómo fueron sus vidas, por qué vicisitudes pasaron, cómo se desplazaban. Ahora, disfrutando del viaje, observamos con admiración las almenas y las torres que permanecen en pie orgullosas en su senectud.
Historias aparte, tocaba otro refrigerio, ahora un cafelito, y aunque no era necesario repostar, aprovechamos la parada para hacerlo, así las máquinas quedaban con nafta de sobra hasta Cuenca sin problemas, aún en el caso de hacer una extensión de la ruta prevista.
De Molina se sale ya hacia el alto tajo, dirección Peralejos de las truchas, el conjunto de cañones fluviales más interesante de la península. Por CM 210 a coger CM 2106, nuestro próximo destino, el nacimiento del río Cuervo.
Nacimiento del Rio CuervoCarreteras casi de estreno conviven con otros tramos bacheados, estrechos, te meten en cañones, en subidas y bajadas sinuosas que siguen el curso de barrancos, curvita y puente, cuidado con la gravilla.
Aparecen grandes claros, aparentemente vírgenes de huellas humanas, entre los abundantes pinares, pequeñas llanuras de pradera regadas por arroyuelos. El arbolado de hoja estacional, no ha comenzado a brotar, todavía mantiene vestigios de hojas doradas congeladas.
Nos invade una sensación de disfrutar de naturaleza y libertad, sorbiendo el viento, sabiéndonos en compañía de buenos amigos, vamos descubriendo el rio Bullones, el río Cabrillas, dejamos loma pajar a la derecha y seguimos el curso del río de la hoz seca, otro cambio de barranco y esta vez el mismísimo rio tajo es poco más que un arroyo sobre el que cruzamos por un modestísimo puente, volveremos a verte más arriba. La carretera se hace grande, un lujo de un buen carril en cada sentido y arcén, y el sumun, las rayas pintadas, cuarta para subir al alto de la vieja tercera para las curvas.
Un poco más adelante del cruce con Vega del Codorno, llegamos sobre las 14,30, al aparcamiento y restaurantes que hay junto al camino que sube al nacedero, 70 km desde la última parada.
Restaurante La tejera, sitio agradable, personal amable, el fogón encendido, menú barato y exquisito de comida casera, 10 euros, una birra de aperitivo, ensaladas, sopas, prueba de cerdo, ciervo, alubias…cayeron hasta unos chupitos ya que íbamos a quemarlos subiendo andando al nacimiento del río cuervo, visita obligada si tienes tiempo (algo más de tres horas entre comer y el paseo). Más bonito cuanta más agua baje, no era mala época para asomarnos a la gran cascada y la surgencia unos metros más arriba.Nacimiento del Rio Cuervo
De vuelta a las monturas nos esperaban unos 70 km que decidimos hacer por la ruta más corta más sinuosa y la de peor carretera. No obstante fue un gran acierto y creo que es la más bonita y recomendable entre Vega del Codorno y Cuenca. Se pasa por las Majadas, Reserva Nacional y además seguimos en racha, ni un coche, paisaje espectacular y el deleite permanecía constante en cada curva frente a lo que iba apareciendo. Pinares, praderas y formaciones rocosas. El grupo rodaba compacto, de coreografía. Llegamos a Villalba de la Sierra en donde se empalma con la CM 2105 y seguimos unos km el curso del río Júcar, al que volveremos a saludar mañana.
Sin mayores contratiempos entramos en Cuenca donde el navegador nos juega la pasada de mandarnos por una calle peatonal, vuelta a varias manzanas para acabar en el mismo punto. Todo derecho, era solo un tramo, a fin de cuentas somos peatones en dos ruedas. El Hotel bien, ducha y birra, paseo por Cuenca, casas colgadas (que no colgantes), puente, catedral etc. Ensaladas y bocata de calamares y al merecido descanso, sabiendo que la jornada ha sido completa.

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